lunes, 2 de marzo de 2009

Dana







La perrita de Toni y Ángel, Dana, se ha muerto... Aunque no me gustan los animales para mí, respeto el cariño que los demás llegan a tenerles. Los animales domésticos con frecuencia merecen cariño verdadero, este lo merecía y lo tenía.
Hasta luego.

3 comentarios:

charo dijo...

Los que tenemos animales en nuestras casas y en nuestras vidas, sabemos lo mucho que nos dan y lo mucho que nos quitan cuando nos dejan. Le tenía un cariño especial a Dana, por lo mucho que supuso en la vida de Toni y por ser la madre de mi Lupe. A pesar de su muerte ha sido afortunada,fue muy querida y ha sido enterrada en su casa del pueblo, y no todos tenemos esa posibilidad para nuestros incondicionales compañeros y amigos. Un besito Dana

Margarita dijo...

Sé perfectamente cómo se siente Toni: los animales dan mucha compañía, mucho apego y mucha ternura por la enorme dependencia que tienen de nosotros, sus amos. Si no los cuidamos no pueden valerse en este mundo que ya no les pertenece, porque no es su hábitat natural, sino una casa donde casi todo son barreras, aunque estén muy cómodos; pero la verdad es que, cuando nos abandonan, dejan un gran vacío y un recuerdo imborrable. No deja de ser la muerte de un ser muy querido.

Os digo que sé cómo se siente Toni porque mi gata mayor, Salima, tiene leucemia y, dada su edad (quince años), ya poco podemos hacer por remediar su enfermedad, salvo dejarla vivir a capricho, que es justo lo que estoy haciendo.

En fin, no sé cuanto tiempo le quedará, pero yo la mimo como si fuera una niña, que me ha dado muy buena compañía y, también, muchos cabreos, pero siempre me pesan más lo buenos momentos que los pocos malos. Quien no tiene animales no puede entender esto. A ver si me acuerdo y os pongo una foto.

Hablé con Toni y estaba muy triste por la muerte de DANA. te entiendo, Toni! Tendrá que pasar tiempo para que se suavice su pena.

Besos para tod@s

JotaCeEmeEfe dijo...

Lamentable pérdida. Era una perrita muy cariñosa. Mis hijas la querían mucho.
Recuerdo siempre cuando estuvo en casa, era casi una cachorrilla. Celia no se separaba de ella.
Gracia la ha conocido ya más madura y es con Betty con la que quiere jugar siempre, aunque ésta siempre que la ve llegar se esconde.
Qué listos son los animales.
Lo sentimos mucho.
Besos
Jesús Carlos